“El posicionamiento es el acto de definir deliberadamente cómo eres el mejor en algo que al mercado definido, le importa mucho.”
─ April Dunford
Un cliente reconstruyó entero su departamento de marketing, pero el problema no se resolvió. Porque el problema de fondo, era que la empresa seguía viendo su marca como un elemento estético: logos, colores o campañas publicitarias.
Pero eso son solo formas de expresión de la marca, no son la marca en sí. Cuando el branding se reduce a la estética, el negocio falla: la pauta digital se vuelve costosa y no convierte, el equipo de ventas no sabe cómo defender el precio y la empresa termina compitiendo por precio.
En el caso de las empresas B2B, donde la marca se trabaja aún menos, encuentro problemas como:
Una marca es una percepción, es lo que las personas dicen, sienten o piensan de tu producto, servicio o empresa.
Es por eso que una marca fuerte no nace en el departamento de diseño, ni sólo se dirige por marketing. Se construye desde la estrategia del negocio.
Marca como Negocio es una metodología de estrategia y construcción de marca (Brand Building) que integra la identidad corporativa con la operación, los objetivos comerciales y la cultura de la empresa. A diferencia del enfoque tradicional, este framework concibe la marca como un activo transversal que involucra a toda la organización, desde la dirección hasta el servicio al cliente y no como una tarea exclusiva del área de marketing.
Una de las formas en que una empresa se fortalece más, es a través de su cultura interna.
La cultura de una empresa es la forma en que una empresa se comporta. Es el conjunto de actitudes, valores y creencias bajo las que se guía y eso se traslada 100% a la marca, se convierte en parte de su identidad.
¿Cómo lo hace? Se transforma en el corazón de la marca, es el motor que mueve todo. Cada colaborador se convierte en una pieza clave en la entrega de la promesa que se ha definido, por lo que influye en toda la experiencia de cliente.
Esto es especialmente crítico, cuando tu negocio se especializa en ofrecer servicios y el talento es parte de esa experiencia.
Todo el potencial que una marca pueda desarrollar hacia afuera, comenzará por lo que hace adentro, pero eso es posible cuando todos “reman” en la misma dirección.
La etapa de cultura incluye:
Impacto en el negocio:
Dejamos de diseñar productos para buscar clientes y empezamos a entender clientes para diseñar soluciones.
Cuando comprendemos cuáles son los dolores, necesidades y deseos del cliente, podemos ofrecerle soluciones acorde a ellas, por lo tanto, serán más relevantes que las soluciones genéricas que ofrecen todos los demás.
El cliente ya tiene muchas opciones, poco tiempo y casi nada de atención, ofrecer algo de gran valor para él, le facilita la toma de decisión y además te pone en ventaja frente a la competencia.
La etapa de cliente incluye:
Cuando mi sobrino tenía unos 6 años, estaba viendo la caricatura del coyote y el correcaminos. Cuando terminó el capítulo dijo: ¿Por qué el coyote en lugar de gastar el dinero comprando trampas mejor no compra comida y así no tener hambre?
Su lógica no falla, en lugar de gastar en armas, dinamita y demás, mejor utiliza esos recursos y compra alimento. Tiene mucho sentido.
Eso me llevó a pensar que lo mismo le sucede a muchos negocios y marcas.
Persiguiendo al cliente equivocado, intentando hablarle a todo el mundo, se gastan recursos, tiempo y energía. Es la trampa del coyote.
Y la historia es graciosa, pero el costo para un negocio no lo es. Perseguir al cliente equivocado no solo gasta recursos: pierde enfoque. Y sin enfoque, no hay estrategia posible.
Como lo plantea Michael Porter, uno de los estrategas más influyentes, la estrategia consiste en escoger de forma deliberada un conjunto de actividades para generar valor a uno o varios segmentos de mercado.
Eso no significa venderle a todo el mundo. Sino a los públicos donde tienes mayor oportunidad.
Definir al cliente ideal es tan importante como decidir a quién no vas a servir. Es un tema de eficiencia comercial, que puede ayudar a reducir el costo de adquisición de clientes e invertir mejor los recursos de marketing y ventas.
Impacto para el negocio:
April Dunford es una de las referencias más reconocidas en estrategia de posicionamiento para empresas de tecnología y B2B, y su definición es difícil de mejorar:
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“El posicionamiento es el acto de definir deliberadamente cómo eres el mejor en algo que al mercado definido, le importa mucho.”
─ April Dunford
Vale la pena detenerse en esa palabra: deliberadamente. El posicionamiento no es lo que el mercado percibe por accidente, es lo que tú decides comunicar con intención. Y para poder hacerlo, necesitas dos cosas claras:
Una propuesta de valor bien definida debe debe tener claro:
Cuando le hablas al cliente correcto, sabes lo que valora y se lo puedes ofrecer de una forma única, la oferta se siente hecha a la medida, entonces, te vuelves imposible de ignorar.
Pero si a tu cliente no le queda claro tu oferta y el valor que ofrece, te vuelves invisible.
Por eso los esfuerzos de un negocio por ocupar su lugar en el mercado, comienzan aquí, pudiendo responder al cliente, ¿por qué tu marca y no otra?
La etapa de posicionamiento incluye:
Impacto para el negocio:
Esta es la punta del iceberg. Una vez que sabemos quiénes somos (Cultura), a quién le hablamos (Cliente) y por qué somos diferentes (Posicionamiento), es momento de comunicarlo.
La etapa de posicionamiento incluye:
Impacto para el negocio:
Cuando los cuatro pilares trabajan juntos, los resultados no se quedan en la percepción: se trasladan al desempeño comercial.
La marca no es un problema de marketing. Es una decisión estratégica que empieza en cómo la empresa se define a sí misma, entiende a su cliente y comunica su valor al mundo.
Las empresas B2B que siguen viendo el branding como un gasto de diseño están dejando sobre la mesa su argumento más poderoso para no competir por precio.
Si quieres auditar cómo están alineados hoy tus cuatro pilares: cultura, cliente, posicionamiento e identidad de tu empresa, para convertirlos en un motor de crecimiento real, el siguiente paso es agendar una Sesión de Claridad.
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Enfoque Tradicional (La marca como logo) |
Enfoque Marca como Negocio (El framework estratégico) |
|---|---|
| El branding es responsabilidad exclusiva de marketing. | El branding es un activo transversal guiado por la dirección. |
| Se enfoca en hacer logotipos y piezas publicitarias. | Construye desde la Cultura, el Cliente y el Posicionamiento. |
| Se mide por impactos visuales o "likes". | Se mide por reputación, percepción y valor de negocio. |
| Trabaja su plan individual. | Trabaja su plan alineado con la estrategia de negocio. |